¿Dónde estoy?

Me quisiste a bocajarro. Fue imposible no morir en el intento.

22.5.11

Como los neones del barrio rojo al llegar el amanecer


La ciudad se quedó insípida cuando se marchó. Gris, fría, octogenaria. Los edificios desdoblaban sus formas y las calles se volvían tan interminables y pesadas que acabé por limitarme a contemplarlas a través de mi ventana. Todo parecía haberse congelado en mis lagrimales, ni siquiera la lluvia me animaba a seguir llorando como lo había estado haciendo hasta ahora. ¿Para qué? Lo único que conseguía era evitar con más frecuencia los espejos para dejar de ver a esa estúpida abandonada que iba perdiendo vida como los neones del barrio rojo al llegar el amanecer.
Me había quedado usada, follada y vacía en una habitación que odiaba, que sólo supuraba su nombre en cada esquina y que me recordaba lo grande que era cuando la habitaba yo sola. Pero al fin y al cabo eso era lo mejor, ¿no? Descomponerme en mi borrachera mental para luego poder arrancarme los pellejos del corazón, como una leprosa de tu amor que espera renovarse lenta y dolorosamente mientras tú viajas a mil kilómetros por hora rumbo a cualquier lado en el que no esté yo. Patética, sí. Pero con algo hay que consolarse si no quiero terminar ahorcada con las medias que me compré para aquella noche, y que jamás pude ponerme.
El día y la noche acabaron por confundirse en mis pupilas, resecas y enrojecidas. Total, ¿qué más daba ya dormir o despertar? ¿Salir o quedarse? ¿Disfrutar del sol o enamorarse de la luna? Todo resultaba terriblemente insulso, inerte y sin sentido. Para mí era lo mismo comerle la boca a una botella de cerveza que respirar bajo la ducha hasta sentir que me ahogaba. Todo era la misma mierda que hacía interminables mis días en aquella ciudad en pausa, donde todos parecían tener un motivo para respirar menos yo. Y hubiera dejado de hacerlo si no fuera porque, en mitad de alguna noche después de llorar hasta echar el bazo por la boca y desgarrarme la garganta preguntándome por qué, todavía esperaba que volvieras.


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11 comentarios:

  1. Qué entrada más genial y esa foto que la acompaña, me encanta :)

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  2. Oh dios, qué pasada... me encanta *0* Sigue así n_n

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  3. "Para mí era lo mismo comerle la boca a una botella de cerveza que respirar bajo la ducha hasta sentir que me ahogaba"
    es la frase del texto, es genial!:)
    muah

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  4. Me ha encantado Roxy, tienes un magnífico don para la escritura, te quiero, preciosa^-^
    Merche.

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  5. Me ha encantado. O.O Consigues transmitir magia a tus lectores y eso es bueno. ^^

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  6. definitivamente, tienes un don, me encantó

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  7. Hola.
    Acabo de conocer tu blog y me encanta.
    Me fascina como escribes :):):)


    Un besito.

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  8. es genial...='( se me han saltado las lagrimas =(

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