¿Dónde estoy?

Me quisiste a bocajarro. Fue imposible no morir en el intento.
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5.1.11

Si los pájaros se marchan, es que ya no queda nada

- Los pájaros se marchan...
- ¿Qué tiene que ver eso con mi pregunta, Alicia? -Observaba a aquella mujer menuda apoyada en la ventana de mi consulta, empañando el cristal con su vaho. -¡Joder! -Salté sobre mi butaca cuando el estruendo de uno de los pájaros impactando contra el ventanal llenó nuestro silencio. Alicia ni se inmutó. -No habrá visto el cristal... -Susurré mientras caminaba hacia ella que, casi con una apariencia fantasmal, acariciaba con dulzura el lugar en el que el pájaro se había golpeado. -¿Estás bien?
- ¿Qué se supone que tendría que haberle dicho a Álvaro? -Se giró sin más y me asesinó con la mirada. Pude sentir todo su frío estrangulándome en milésimas.
- ¿A qué te refieres?
- Cuando me besaba, cuando me acariciaba o me decía cosas que yo ni escuchaba... ¿Hubiera estado mal decirle que mi corazón ya estaba congelado? ¿O fue mejor que él se marchara creyendo que yo aun le quería? -Volvió a clavar sus ojos en la ventana y apoyó la frente con delicadeza. -Mi corazón nunca explotó, ¿sabe?
- ¿Tendría que haberlo hecho? Estás fría...
- No creo que sea correcto que mi psiquiatra me coja de la mano.
La solté con indignación y volví a sentarme en mi butaca, tomando entre mis manos mi alborotado cuaderno de notas que no tenía nada más que incoherencias escritas sobre esa extraña mujer llamada Alicia.
- En fin, volvamos a mi pregunta... ¿Cómo te has sentido estas últimas semanas? -Nada excepto un aliento sin vida salió de entre sus labios.-¿Alicia?
- Los pájaros se marchan... -Me froté los ojos y suspiré intentando mantener la calma.-Y si se marchan... Es que ya no queda nada. Sólo frío.
- ¿Así te sientes tú?
- ¿Cree que ese pájaro se suicidó?
- No lo sé.
- Pues yo creo que ha sido el más listo de todos.
Se acarició las heridas de las muñecas y fue imposible obtener nada más de Alicia, se fundió con el paisaje que observaba a través de la ventana y perdió el contacto con la realidad. Creo que algo dentro de ella murió también aquella tarde junto a ese pájaro.


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2.11.10

A través del espejo

La sala estaba llena de gente que malgastaba mi aire. Lo aspiraban mecánicamente por la nariz y sin saber qué había pasado en sus interiores volvían a expulsarlo sucio y sin valor. Me senté en una esquina donde sus exhalaciones no pudieran llegar, donde su ignorancia no pudiera contaminar el aire que minuciosamente inspiraba y saboreaba dentro de mí.
- Señorita Fernández, puede pasar. –Levanté la cabeza y me topé con la artificial sonrisa de la secretaria. Aguanté la respiración y apreté el paso hasta pasar a la habitación.
- Buenas tardes. –El doctor se levantó y me tendió la mano. –Alicia, ¿verdad?
- Sí…
- Soy el doctor Martínez, pero llámame Diego, por favor.
Esquivé su mano, su mirada y tomé asiento. Yo no tenía por qué estar allí. Diego contestó mi gesto con una sonrisa y ocupó su silla revisando unos papeles.
- Aquí dice ‘intento de suicidio’ dos veces. ¿Es así?
- Será…
- ¿Acaso no lo fue? –Hablaba sin levantar la vista del papel.
- Depende de quién lo vea.
- Alicia, -Arqueó una ceja y sonrió como quien intenta razonar con un niño de cinco años. –Un intento de suicido es un intento de suicido lo mire quien lo mire.
- No si lo miro yo. –Se recostó sobre el respaldo y entrelazó los dedos.
- ¿Y qué ves tú?
- Amor por la vida.
Clavó su mirada en la mía como si mis pupilas contuvieran un acertijo que no era capaz de descifrar. Echó el cuerpo hacia delante apoyando el pecho sobre la mesa, dejando que el tic-tac de  la habitación llenara el ambiente y marcara el ritmo de nuestro silencio. Finalmente, habló:
- Van a hacernos falta muchas sesiones, Alicia.



He vuelto. Las cosas comienzan a calmarse (:
Ya están contestados TODOS los comentarios de la entrada anterior. Gracias por vuestra paciencia y por seguir ahí <3 A partir de ahora a ver si llevo esto tan al día como antes y no os contesto tres años después. Disculpadme de nuevo.


¡¡Y GRACIAS A LOS MÁS DE 200 SEGUIDORES YA!! No sabéis la ilusión que me hace y las ganas que me provoca entrar aquí de nuevo (:

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13.10.10

Alicia tenía acantilados en la mente



Alicia era una exploradora, una científica del arte de morir.  Se consideraba la última frase de sus novelas de amor favoritas, fría y con un final cargado de sentimientos. Era una investigadora a tiempo parcial de las mil maneras que se le ocurrían de quitarse la vida. Y la otra media jornada la ocupaban todos sus fracasos.
Lo que más le intrigaba era saber qué sentiría si le estallara el corazón. Un shock eléctrico bastaría para notar cómo se expande el músculo hasta ocupar todo su pecho para luego destrozarlo, ¿sería la sensación parecida a la de enamorarse? Si era así, amar a alguien tendría que ser un suicidio. Por eso Alicia pensaba que nunca quiso realmente a Álvaro, su corazón nunca pareció engrandecerse cuando él estaba cerca.
Ahogarse también le había parecido siempre fascinante. Tomar una gran bocanada de agua hasta que los pulmones se le encharquen y empapen. Notarlos fríos, helados y pesados. La presión subiéndole por la garganta mientras los peces coletean entre sus costillas.
Volar era otra forma elegante de dejar de vivir. Había pensado siempre en comprar un vestido especial para la ocasión, arreglarse como nunca (incluso más que para el baile de graduación). Se pondría los zapatos de tacón para las ocasiones especiales y se quedaría horas frente al espejo antes de encontrar el maquillaje adecuado. Lanzarte al vacío para que el viento te abrace no es algo que puedas hacer con la ropa de ir a comprar el pan. Sentir cómo la velocidad te arranca la piel y dejarle al infinito ser parte de ti serían unos segundos a los que habría que entregarse con elegancia y clase, estrechándole la mano a la nada que te convierte en su protagonista por unos instantes.
Y Alicia se deshacía en ilusiones y divagaciones, dejaba a su imaginación diseñar las maneras más sutiles y encantadoras de morir que jamás se le hubieran ocurrido a nadie. Se moría de ganas por compartirlo con alguien, por hablar sobre la vida y discutir por el amor de la muerte. Pero ahora tenía cita con el psiquiatra y no creía que fuera un tema de conversación acertado para una primera sesión.



Si tienes alguna pregunta o algo que decirme, puedes hacerlo aquí: http://www.formspring.me/roxyescritora

7.10.10

Por si la muerte no la encontraba

Después de intentar suicidarse por segunda vez, la enviaron al psiquiatra sin darle opción de replica.
La primera le bastó con un trago de lejía, pero cuando le escondieron los productos peligrosos como si tuviera cuatro años, echó mano del bote de pastillas para darse un pequeño banquete dentro de la bañera.
Cuando cayó intoxicada al suelo de la cocina, fue Mª Ángeles, la mujer que venía a limpiar los jueves, quien la encontró inconsciente y echando espuma por la boca. Y la segunda, Álvaro. Que no le dio una oportunidad más para amar su vida y se marchó dejándola sola en la cama del hospital. "Qué rápido se acaba el amor eterno" pensó para sí misma entre los cables y las máquinas a las que se encontraba conectada. El médico ya no se fiaba de ella, pensaba que en cualquier momento se tiraría por la ventana o se ahorcaría con sus propias medias, que, bromeando, decía que sería un delito porque le quedaban mejor en esas piernas largas y delgadas. Así que le pidió cita para el Doctor Martínez y sin levantar la vista del papel, lo selló con la marca del hospital y lo firmó con su nombre.
- Ahora será todo un poco complicado, Alicia.- Pero Alicia no escuchaba. Se miraba los brazos agujereados por las jeringuillas y las pequeñas cicatrices que habían dejado los goteros.- Vas a tener que poner mucho de tu parte y... Será un proceso lento.- Le tendió el informe sellado y Alicia se levantó en silencio.- Pero cuenta conmigo para lo que necesites.
Salió del hospital llevando la bolsa que le habían preparado con sus objetos personales.
Le costó incorporarse al mundo, como si éste se burlara de ella por haber fracasado una vez más. Suspiró hondo y caminó avenida abajo dejando detrás de ella un pequeño caminito de lágrimas saladas por si la muerte se perdía y no lograba encontrarla.






Aquí os dejo a mi nuevo personaje (:


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La foto en grande: http://www.flickr.com/photos/roxycrow/5059822156/